¿Alguna vez has tenido esa sensación de que tu celular o smartphone está vibrando en tu pantalón, en tu bolsa, en tu saco o en tu cinturón y que al sacarlo, observas que en realidad no vibro y NO HAY NINGUNA notificacion, mensaje o correo pendiente de leer? Si eres como la mayoría de las personas, ocasionalmente habrás experimentado estas “Vibraciones Fantasma” y pues resulta que en realidad sí estas un poquito loco. Veamos.

Según explica en este artículo, El Dr. Rothberg, estudió el extraño fenómeno entre los doctores y demás personal del centro médico de BayState y descubrió que cerca del 70% de toda la gente entrevista allí había experimentado esas sensaciones fantasma en sus celulares y dispositivos móviles. Algunos de ellos, inclusive experimentaron “Sonidos Fantasma”, en el que creían que su celular estaba sonando cuando no era así.
“Todos los días recibimos una enorme cantidad de información sensorial que llega a través de nuestros ojos, nuestros oídos, nuestra piel y nuestro cerebro no siempre es capaz de lidiar todo el tiempo con esa inundación de información”, dijo Rothberg a Rose Eveleth, la reportera del podcast de ScienceLine.
“Mientras recibimos toda la información sensorial, nuestro cerebro está procurando filtrar todo lo que realmente es relevante de lo que no lo es, así que para las personas que están recibiendo mensajes y correos en su Smartphone o celular todo el tiempo, mensajes que en su mayoría son positivos o que “emocionan” al usuario porque son mensajes importantes, el cerebro de ésos individuos está constantemente buscando una señal de algo que se asemeje a dichas notificaciones de parte de sus dispositivos móviles” aseguró el Dr. RothBerg.
En los tiempos prehistóricos, el ser humano hubiera estado en constante alerta por serpientes – por dar un ejemplo – y seguramente, los humanos prehistoricos eran constantemente espantados por simples ramas. En la actualidad, llena de dispositivos móviles que suenan y vibran, nuestros cerebros son capaces de malinterpretar cualquier elemento como la fricción de nuestra ropa o movimientos intestinales, haciéndonos creer y llegar a la conclusión fallida de que estamos recibiendo una llamada, un nuevo correo electrónico o un mensaje de texto.
Via | Poder PDA
































