El prototipo desarrollado por un laboratorio japonés está diseñado para jugar a “piedra, papel o tijera” en un ritmo de tres tiempos. Como se aprecia en las imágenes, el robot gana el 100% de las partidas por muy deprisa que queramos mostrar nuestra jugada.
¿Cuál es el truco? El final del vídeo, con las imágenes a cámara superlenta, nos ofrece la solución: las cámaras del robot están diseñadas para el reconocimiento de los gestos de la mano y responder en apenas 1 milisegundo. Cuando jugamos con la máquina, este tiempo resulta imperceptible al ojo humano y parece que juega simultáneamente. El inocente juego es una muestra de las posibilidades que ofrece la tecnología para superar nuestra limitada percepción.
Fuente | lainformación.com
































